Ignacio Domínguez Riera, en la emisora oficial

Llega en 1930 el Primer Campeonato de Fútbol, que se disputa justamente en nuestro país, inaugurando el Estadio Centenario, donde Uruguay se coronará Campeón Mundial. Desde su anuncio, la expectativa de la audiencia radial uruguaya produce la "explosión de la radiotelefonía"

Es a través de la emisora oficial del estado uruguayo, el S.O.D.R.E.  (Servicio Oficial de Difusión Radio Eléctrica, creado el 18 de diciembre de 1929, donde se destacará el relato de Ignacio Domínguez Riera (alias "el Botija" -pequeño niño, en el habla popular del Uruguay-)

El 18 de julio de 1930, se realiza la primera trasmisión detallada de un partido de fútbol, en la voz de Ignacio Domínguez Riera

 Ignacio "Botija" Domínguez Riera

Relató los tres primeros partidos de Uruguay, contra Perú, Rumania y Yugoslavia, donde el combinado celeste ganó por 1 a 0, 4 a 0 y 6 a 1, respectivamente. Los comentarios fueron de Emilio Elena.

Pero llegada la jornada del "match" final, con Argentina, será  Emilio Elena quien deberá hacerse del micrófono para el relato de las instancias de tan emocionante encuentro, ya que eran tantos los "nervios" de Ignacio, que prefirió hacer el comentario.

La emoción les invadió a los dos y a todo un pueblo, cuando la consagración se concretó en el 4 a 2 final.

Domínguez Riera pasará a ser el relator de fútbol de CX6 desde el Estadio Centenario en los años siguientes

Utilizó un sistema de orientación, que en aquellos tiempos comenzó a usarse en también en Argentina. Se trataba de una hoja impresa, entregada al eventual oyente, con el "field" del Estadio dividido en  coordenadas, mediante cuadros numerados. Así Domínguez Riera, en sus relatos, anunciaba a los jugadores ubicados o avanzando hacia determinado "cuadro", con lo que se podía facilitar la ubicación de la jugada.

Diego Errandonea, sobreviviente del primer equipo de funcionarios del Instituto, entrevistado por César Di Candia en el suplemento de "El País" , "Que Pasa" amplía: "La verdad es que desde su fundación, la radio había tenido un especialísimo interés en las transmisiones de fútbol. Tanto es así, que el propio doctor Ghigliani había inventado dos planos de la cancha. Uno grande para poner en la pared de las casas frente a la radio, algo así como un afiche y otro más chico para colocar sobre la mesa. Estos planos se repartían gratuitamente y servían para seguir el juego, porque estaban divididos en 30 rectángulos, seis a lo largo y cinco a lo alto. Su utilidad se centraba en que los oyentes tenían una idea exacta del lugar donde se estaba desarrollando la jugada con la sola ubicación de los rectángulos. Para darle un ejemplo. El locutor decía algo así "lleva la pelota Fulano por el cuadro siete, llega hasta el ocho, levanta el centro y rechaza Mengano en el cuadro dos. La pelota sale afuera por el cuadro 11". ¿Qué le parece?"

—Que era un castigo para los pobres oyentes. Vivían más pendientes de los cuadros que de las jugadas.

—No crea, era un buen sistema. El Sodre relataba los partidos sábados y domingos y su primera cabina estaba instalada en el propio campo de juego, a nivel de piso."

En 1935, el SODRE trasmitió tenis desde el "Carrasco Lawn Tenis".